CAPÍTULO 1
A. Página 13
la. costaba tenía pude lb. Pude
costó 2a. sabía supe 2b. Supe pude
tuve (tenía) que quise (quería)
3a.
conocía sabía podía
quise quiso 3b. conocí podiamos podía
4. Tuve quería quiso tenía
B. Página 14
1. vivió (vivía) tenía 2. era
tenía era se podía
3. era
rogó. 4. vivía 5. apareció dejó
cubrieron (cubrían) 6. ofreció 7. había
se trataba existía 8. cortaba salían
9. oyeron tomaron 10. llegaron vieron estaba
11. decía 12. había hicieron
C. Páginas 14 15
1. venía detuvo 2. dormía acerqué
pasé 3. hundió estaba. 4. miró
alegré 5. cubrió oyó 6. latía
miraba. 7. lloraba tenía 8. contemplábamos
acumulaban. 9. subían iban 10. Detestaba
invitaban daba. 11. Eran (Fueron) dejaron
permaneció 12. puso vio 13. estaba
bebía observó hallaba 14. estaba
atendía daba (dio). 15. era sonreia
contaba
D. Página 15
1. Hablamos 2. Estuvisteis 3. Íbamos 4. recibió
5. tenía 6. amó 7. sentí 8. pensaste 9. traías
10. fue 11. Llegábamos 12. Pensaba
E. Página 15
1. sonaba y sonaba escondía Estaba
era anunciaba debíamos estaba
podía Tardé venía lavé
vestí tenía Viajaba
vivía escribió estaba necesitaba
miré era salía faltaban
valía vivía tomé
pesaba cerré eché habia
era Era amanecía estaba andaba
permitían estaba cruzó
cantó Llegué estaba podía
Consulté estaba decía
salía Miré Había vi
esperaban dormía inclinaba estaba
parecía pasó llevaba apretaba
dije pregunté venía
contestó consultó sacó añadió
iba eran Dirigí tenía
sonrió aclaró recordó había
había iba pude 2. llegó
encontró había yacían
dormían señoreaban -- erguía
eran emprendió levantó formó
trabajó estaba estaban penetraba
ardían preparaba soplaba
B. Página 19
1. palizas (palazos) correazos 2. machetazos batazos
---- ladrillazos a pedradas culatazos balazos
3. hachazos martillazos 4. un codazo un cabezazo
un manotazo una cachetada varias patadas. 5. una
cornada 6. cuchilladas lanzadas 7. varias palmadas un pinchazo
8. a mordiscos navajazos
B. Página 24
1. Te he dicho muchas veces que éste no es el momento
oportuno (apropiado) para pensar en pasar un buen rato.
2. Estás anticuado. Ya es hora de qu e te ajustes a nuestra
época.
3. De vez en cuando mis padres compran algo a plazas.
4. Es hora de que te des cuenta de que el tiempo es oro.
5. Puedo hablar par teléfono y escribir a maquina al mismo
tiempo, así que la carta estará lista en seguida.
TRADUCCION Página 27
Un episodio de la niñez.
No recuerdo exactamente cuántos años tenía
cuando sucedió. Quizás diez u once, porque Los Coyárez
ya no vivían en mi barrio cuando cumplí los doce.
Hubo un incendio en su casa y tuvieron que mudarse.
Había cinco hijos en la familia Coyárez y el más joven (el manor), Pablito, ten~a más o menus mi edad. Cuando lo conocí, me cayó bien instantáneamente y pronto fuimos excelentes amigos.
Los dos asistíamos al colegio de los Hermanos Maristas. Recuerdo que cuando el hermano Crispín dijo su apellido en clase por primera vez [al pasar lista], varios chicos sonrieron porque sonaba como "collares". E1 hermano Crispín se dio cuenta de las sonrisas e hizo que Pablito deletreara su apellido. Entonces subrayó que se escribía con y y í, no con ll y s.
La otra cosa extraña en la vida de Pablito, además de su apellido, era su abuelo. E1 viejo Coyárez era un hombre alto y flaco, que siempre parecía estar de mal humor y raras veces hablaba. Fumaba constantemente y sus puros (tabacos) olían muy mal. Había trabajado por muchos años en una funeraria y tenía una expresión sombría en los ojos. Yo no podía explicar por qué, pero encontraba muy desagradable al abuelo de Pablito y siempre evitaba tropezarme con él.
Pablito y yo solíamos pasar muy buenos ratos juntos. Un viernes por la tarde, fuimos a nadar al río después de la escuela. Acabábamos de meternos en (entrar en) el agua, cuando alguien me robó los libros. Sucedió muy rápidamente; el ladrón se escapó corriendo y no pudimos verlo bien. Pablito tuvo suerte; sus libros estaban detrás de un arbusto y el ladrón no los vio. Yo estaba muy preocupado y no sabía qué hacer. Aquéllos eran tiempos difíciles, y sabía que mis padres tenían problemas económicos. Cuando llegué a casa y se lo conté a mi padre, se puso tan furioso que por poco me pega. Dijo que los libros costaban mucho dinero y que no podía permitirse ese gasto adicional. Además, dijo que yo tenía que aprender a ser más cuidadoso con mis pertenencias.
Como mi padre se negó a comprarme libros nuevos ese fin de semana, fui a la escuela con Las manas vacías el lunes. Me sentía muy avergonzado pero, ¿qué podía hacer? Después del almuerzo, el hermano Crispin me llamó. -E1 abuelo de Pablito se enteró de que te robaron- explicó. -Acaba de mandarte esto--.Y me dio un paquete color café que contenía cuatro libros nuevos.
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