Villancicos (unos cuantos más)

1

Aunque soy morenica y prieta,
¿a mí qué se me da?
Si tú no me quieres,
otro me querrá

 

2

Yo me soy la morenica
Yo me soy la morená.

3

Aunque soy morena,
blanca yo nací:
guardando el ganado
la color perdí.

 

4

Madre mía, el galán,
y no de aquesta villa
paseaba en la plaza
por la branca niña.

5

Criéme en aldea,
híceme morena;
si en villa me criara,
más bonica fuera.

 

6

Aunque soy morenita un poco,
no me doy nada;
con el agua del almendruco,
me lavo la cara.

7

Niña en cabello
vos me matastes,
vos me habéis matado.

 

8

Levou-se a louçana,
levou-se a velida
vai lavar cabelos
na fontana fria.

9.

Mañana iré, conde,
a lavar al río;
allá me tenéis, conde,
a vuestro servicio.

 

10

Enviárame mi madre
por agua a la fonte fría:
vengo del amor ferida.

11

Miraba la mar
la malcasada,
que miraba la mar
cómo es ancha y larga.

 

12

Torre de la niña, y date,
si no, darte he yo combate.

13

Aquel caballero, madre,
tres besicos le mandé;
creceré y dárselos he.

 

14

Eres niña y has amor,
¿qué harás cuando mayor?

15

--Meteros quiero monja,
hija mía de mi corazón.
--Que no quiero yo ser monja, non.

 

16

No quiero ser monja, no
que niña namoradica só.

17

A beber vino, beber
nunca me venció mujer.

 

18

Entra mayo y sale abril.
¡Tan garridica le vi venir!

19

Yo, madre, yo,
que la flor de la villa me só.

 

20

En Ávila, mis ojos,
dentro en Ávila.

En Ávila del Río
mataron a mi amigo,
dentro en Ávila.

21

Mi ventura, el caballero,
mi ventura.

--Niña de rubios cabellos,
¿quién os trajo a aquestos yermos?
--Mi ventura, el caballero,
mi ventura.

 

22

Enemiga le soy, madre,
a aquel caballero yo;
mal enemiga le só.

23

Ya cantan los gallos,
amor mío, y vete,
cata que amanece.

 

24

Ora vete, amor, y vete;
cata que amanece.

25

De las dos hermanas, dose,
váleme la gala de la menore.

 

26

Alta estaba la peña
nace la malva en ella.

Alta estaba la peña
riberas del río;
nace la malva
y el trébol florido.

27

Besábale y enamorábale
la doncella al villanchón;
besábale y enamorábale,
y él metido en un rincón.

 

28

Perricos de me señora,
no me mordades ahora.

29

Velador, que el castillo velas,
vélalo bien y mira por ti,
que velando en él me perdí.

 

30

No me los ame nadie
a los mis amores, ¡eh!,
no me los ame nadie,
que yo me los amaré.

31

Mis ojuelos, madre,
valen una ciudade.

 

32

Soñaba yo que tenía
alegre mi corazón,
mas a la fe, madre mía;
los sueños, sueños son.

33

¡Hagádesme, hagádesme
monumentos de amores, eh!

 

34

Mano a mano los dos amores,
mano a mano.

El galán y la galana
ambos vuelven el agua clara.
mano a mano.

35

Ojos de la mi señora,
¿y ves, qué habedes?,
¿por qué vos abaxades
cuando me veedes?

 

36

Yo, madre, yo,
que la flor de la villa me só.

37

Los cabellos de mi amiga
d'oro son;
para mí, lanzadas son.

 

38

Si muero en tierras ajenas,
lejos de donde nací,
¿quién habrá dolor de mí?

39

Rodrigo Martínez
a las ánsares, ahé
pensando qu'eran vacas
silbábalas: He!


Rodrigo Martínez,
atán garrido,
los tus ansarines
liévalos el río, ahé!


Rodrigo Martínez, atán lozano,
los tus ansarines
liévalos el vado, ahé!
Pensando qu'eran vacas
silbábalas: He!

 

40

De los álamos vengo, madre
de ver cómo los menea el aire.

De los álamos de Sevilla
de ver a mi linda amiga.

De los álamos vengo, madre,
de ver cómo los menea el aire.

41

Morenica m'era yo;
dicen que sí, dicen que no.


Unos que bien me quieren
dicen que sí;
otros que por mi mueren
dicen que no.
Morenica m'era yo;
dicen que sí, dicen que no.

 

42

Ya florecen los árboles,
Juan;
mala seré de guardar.

Ya florecen los almendros
y los amores con ellos,
Juan;
mala seré de guardar.
Ya florecen los árboles,
Juan;
mala seré de guardar.

43

Abaja los ojos, casada,
no mates a quien te miraba.

Casada, pechos hermosos,
abaja tus ojos graciosos.
No mates a quien te miraba:
abaja los ojos, casada.

 

44

¿De dónde venís, amores?
Bien sé yo de dónde.

Caballero de mesura,
¿do venís la noche escura?
¿De dónde venís, amores??
Bien sé yo de dónde.

45

No sé qué me bulle
en el calcañare,
que no puedo andar.

Yendome y viniendo
a las mis vacas,
no sé qué me bulle
entre las faldas,
que no puedo andar.
No sé qué me bulle
en el calcañar.

 

46

¡Ay que non era,
más ay que non hay,
quien de mi pena se duela!

Madre, la mi madre,
el mi lindo amigo
moricos de allende
lo llevan cativo,
cadenas de oro
candado morisco.
¡Ay que non era,
mas ay, que non hay
quien de mi pena se duela!

48

Aquel caballero, madre,
¿si morirá,
con tanta mala vida como ha?

 

49

Si de vos, mi bien, me aparto,
¿qué haré?
Triste vida viviré.

50

Alza la niña los ojos
no para todos.

Álzalos por jubileo,
por matarnos de deseo,
que la fiesta según veo
no es para todos.

 

51

Levantóse un viento
de la mar salada
y diome en la cara.

Levantóse un viento
que de la mar salía
y alzóme la falda
de mi camisa.

52

Lindos ojos ha la garza,
y no los alza.

 

53

Ya nunca verán mis ojos
cosa que les dé placer
hasta volveros a ver.

54

¿A quién contaré yo mis quejas,
mi lindo amor,
a quién contaré yo mis quejas,
si a vos no?

 

55

Ya cantan los gallos,
amor mío, y vete:
cata que amanece.

56

Buen amor, no me deis guerra,
que esta noche es la primera.

Así os vea, caballero,
de la frontera venir,
como toda aquesta noche
vos me la dejéis dormir.

 

57

En la fuente del rosel
lavan la niña y el donzel.

En la fuente de agua clara
con sus manos lavan la cara,
él a ella y ella a él,
lavan la niña y el donzel.
En la fuente del rosel
lavan la niña y el donzel.

58

Caballero, queráisme dejar,
que me dirán mal.

¡Oh qué mañanica mañana,
la mañana de San Juan,
cuando la niña y el caballero
ambos se iban a bañar!
Que me dirán mal;
caballero, queráisme dejar,
que me dirán mal.

 

59

No me habléis, conde,
d'amor en la calle:
catá que os dirá mal,
conde, la mi madre.

Mañana iré, conde,
a lavar al río:
allá me tenéis, conde,
a vuestro servicio.

Catá que os dirá mal
conde, la mi madre.
No me habléis, conde
d'amor en la calle.

60

So el encina, encina,
so el encina.

Yo me iba, mi madre,
a la romería;
por ir más devota
fui sin compañía;
so el encina.

Por ir más devota
fui sin compañía;
tomé otro camino,
dejé el que tenía;
so el encina.

Halléme perdida
en una montiña;
echéme a dormir
al pie del encina,
so el encina.

A la media noche
recordé, mezquina;
halléme en los brazos
del que más quería,
so el encina.

Pesóme, cuitada,
de que amanecía
porque yo gozaba
del que más quería,
so el encina.

Muy bendita sía
la tal romería;
so el encina.

 

61

Niña y viña, peral y habar,
malo es de guardar.

Levantéme, o madre,
mañanica frida,
fui a cortar la ros,
[la rosa] florida.
Malo es de guardar.

Levantéme, o madre,
mañanica clara,
fui cortar la rosa
la rosa granada.
Malo es de guardar.

Viñadero malo
prenda me pedía;
dile yo un cordone,
dile yo mi cinta.
Malo es de guardar.

Viñadero malo
prenda me demanda,
dile yo un cordone,
dile yo una banda

Malo es de guardar.

62

Perdime por conoceros,
ojos morenos,
perdime por conoceros.

 

63

Pasas por mi calle,
no me quieres ver;
corazón de acero
debes de tener

64

Si muero en tierras ajenas,
lejos de donde nací,
¿quién habrá dolor de mí?

 

65

Los cabellos de mi amiga
d'oro son;
para mí, lanzadas son.

66*

Al alba venid, buen amigo,
al alba venid.
Amigo el que yo más quería,
venid al alba del día.
Amigo el que yo más amaba,
venid a la luz del alba
Venid a la luz del día,
non trayáis compañía.
Venid a la luz del alba,
non traigáis gran compaña.

 

67

 

68

Ya nunca verán mis ojos
cosa que les dé placer
hasta volveros a ver.

Yo m’iva, mi madre,
las rrosas coger,
hallé mis amores
dentro en el vergel.

 

D. Alonso y José M. Blecua, Antología de la poesía española: Lírica de tipo tradicional, Madrid, 1964.
M. Frenk Alatorre, Lírica hispánica de tipo popular, México City, 1966.
A. Sánchez Romeralo, El villancico, Madrid, 1969.
J. M. Alín, Cancionero tradicional, Madrid, 1991.

* Ver: http://users.ipfw.edu/jehle/POESIA/ALALBA.HTM para análisis métrico del villancico.


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