Civilización y cultura españolas

(gracias a: http://www.arts.monash.edu.au/romance_languages/spanish/civil.htm)

Tema #1

Los primeros pobladores de la Península Ibérica

1) Fenicios, griegos y cartagineses

Las primeras muestras reales de la ocupación humana de la Península Ibérica las encontramos en las cuevas de Altamira, llamada con toda propiedad, la "Capilla Sixtina del Arte Cuaternario". Aquí encontramos muestras del arte del hombre primitivo, en la forma de grabados de figuras de los animales que cazaban. Las figuras, además del elemento estético, expresan muy fuertemente una intención religiosa o mágica, que tiene que ver con el culto a la caza. Se calcula que estos grabados fueron hechos hace unos 10.000 a 15.000 años.

Los fenicios en España (Siglos XI-V a.C.)

El primer pueblo que llega a la Península desde las regiones más desarrolladas del Mediterráneo, son los fenicios, según fuentes documentadas. No sabemos cuándo exactamente se asentó este pueblo en la Península. Lo que sí sabemos es que la ciudad de Gádir (actualmente Cádiz), que fungía como capital de las colonias fenicias en laPenínsula, fue fundada alrededor del año 1100 a.C. Con esta ciudad, se puede decir, comienza la historia documentada de España.

Los fenicios se dedicaron a la explotación de los metales preciosos, que abundaban en aquel momento en la Península. Es con los fenicios en España, precisamente, que nace la industria metalúrgica.Pero también se dedicaron a la pesca y de aquí se deriva la gran tradición de la industria pesquera de España y Portugal.

Se atribuye tambien a los fenicios, el origen del nombre España, que se supone se deriva de "i-saphan-im" (Costa o isla de los conejos), que era como aquéllos llamaban a la Península.

Los griegos en España (Siglos VII-III a.C.)

La predominancia de los fenicios en el Mar Mediterráneo comenzó a darse a partir del año 700 a.C. Ellos fueron sustituidos por los griegos, que era otro pueblo de navegantes.

Los griegos llegaron por primera vez a España en el siglo VII a.C. y muy poco después fundaron la ciudad de Emporion, conocida hoy como Ampurias, en la costa catalana.

Los griegos, igual que los fenicios, colonizaron la zona del litoral de Levante, pero no penetraron el interior de la Península, ya que no tenían espíritu conquistador, sus intereses eran los comerciales.

Las colonizaciones fenicia y griega, se parecen en cuanto a su carácter periférico ( no intentan el control total de la Península). Sin embargo son diferentes en cuanto a que los griegos construyeron verdaderas ciudades estados totalmente autónomas, a semejanza de las ciudades de la metrópoli.

La importancia mayor de la colonización griega consistió en traer a España la idea del comercio, la industria y la agricultura. Fueron ellos quienes introdujeron los cultivos de la uva y el olivo.

Fueron también los griegos quienes introdujeron las "artes del espíritu", con su teatro, su poesía y su filosofía.

Sin embargo, ni los fenicios ni los griegos tuvieron una influencia definitiva ni totalizante en la Península Ibérica. Ese papel estaba reservado para los romanos.

Los cartagineses (Siglo III a.C.)

Los cartagineses llegaron por primera vez a la Península Ibérica en el siglo VI a.C., invitados por el pueblo fenicio que habitaba la ciudad de Gádir, para protegerlos de los ataques de un pueblo indígena peninsular muy aguerrido y valiente. Es aquí cuando en verdad se inicia la ocupación cartaginesa del territorio español.

Sin embargo, es sólo en el siglo III a.C. que los cartagineses se deciden a la conquista total de la Península, empresa en la que encontraron muy poca resistencia. El pueblo que si opuso seria resistencia al avance cartaginés fue Sagunto, cuyos habitantes prefirieron morir que entregarse a los invasores.

El motivo principal que los indujo a la conquista de todo el territorio fue la creciente rivalidad entre ellos y Roma.

La contribución cartaginesa al desarrollo de la cultura de la Península fue muy poca: desarrollan aún más el comercio; introducen el concepto de la disciplina militar; también se supone que con sus famosas bailarinas, sembraron la semilla de lo que en la época contemporánea es el baile flamenco.

2) Iberos y celtas

Las tribus primitivas de la Península Ibérica fueron los iberos y los celtas.

Los iberos

No se sabe cuando llegaron los iberos a la Península Ibérica, pero sí sabemos que desarrollaron una sociedad muy avanzada entre los años 600 a.C. y 200 a.C.

Este pueblo había llegado del norte de África y desarrollaron con mucho talento la escultura, la arquitectura, la cerámica y la orfebrería.

La obra darte más importante de la cultura ibera es la Dama de Elche, que una escultra de busto de mujer, hallada en la ciudad de Elche, y fechada hacia la primera mitad del siglo V a.C.

Aunque generalmente se habla de los iberos como de un pueblo único, debido a los rasgos comunes que presenta su cultura, la verdad es que ellos constituyeron una serie de tribus, con lenguas diferentes y grados de civilización muy distintos. Entre estas tribus eran muy frecuentes las guerras y nunca lograron la unificación política.

Los celtas

El otro pueblo importante que originalmente ocupó la Península Ibérica fue el de los celtas. Éstos llegaron a España del norte de Europa, a través del Pirineo Occidental, como 600 años antes de Cristo.

Los celtas conformaban un pueblo gurrero, con cultura menos desarrollada que la de los iberos. Sin embargo, después de enfrentarse con éstos, fueron capaces de expandirse por toda la Península, excepto Levante y Andalucía.

Un poco más tarde son expulsados de la zona central de la Península por los iberos, y se refugian en Galicia y Portugal. Es en estas zonas donde los celtas dejaron su influencia mayor.

Es muy poca la información que se tiene sobre los celtas. Uno de los pocos recuerdos de su presencia en la Península, es el buen número de ciudades y pueblos, cuyos nombres terminan en -briga (lugar fortificado).

A su llegada a Portugal, los romanos llamaron al pueblo celta, lusitanos, nombre que todavía sobrevive como identificador de los modernos portugueses.

Tema #2:

Hispania: la Península Ibérica bajo los romanos.

(218 a.C.-409 d.C.)

La llegada de los romanos a la Península Ibérica se da en el año 218 a.C., cuando desembarca un ejército del Imperio desembarca en Ampurias. El comandante del ejército invasor se llamaba Cneo Escipión.

Una de las características principales de la conquista romana es la lentitud con que se realiza: sólo 200 años de su llegada, podemos hablar de un control total de Roma sobre el territorio de la Península.

El símbolo principal de la resistencia a la conquista romana es la ciudad de Numancia; ciudad pequeña en el norte de Castilla, cuyos habitantes resistieron un sitio de 8 meses, por un ejército de 60.000 soldados, comandados por Escipión Emiliano, considerado el mejor general de Roma en aquel año (133 a.C.). Después de sufrir hambre y la pestilencia de sus propios muerto, los numantinos prefirieron suicidarse antes que rendirse ante las fuerzas invasoras.

Es con la invasión de los romanos que los españoles inventaron la táctica de la guerra de guerrillas.

Es a los romanos que se les debe la unificación política de la Península Ibérica. Antes de su llegada, la Península era un simple concepto geográfico, habitado por un conjunto grande tribus de naturaleza muy heterogénea.

Lo que Roma trajo a España

1. El principio del municipio: es la organización local que establecen los romanos alrededor de toda la Península. Tiene un carácter de democracia incipiente. En ellos, los hombres libres elegían por votación a sus magistrados y funcionarios, en cuyas maos recaía toda la administración local.

2. El Derecho romano. Constituye la contribución más efectiva y duradera de los romanos no sólo a España sino a todo el Mundo Occidental. El Derecho romano afirma los derechos del individuo, tanto dentro de la familia como para efecto de la propiedad privada, con lo que se cambió radicalmente la vida pública de los pueblos indígenas, cuyo principio básico era el colectivismo.

3. El latín: una lengua común. Además de unificar política y jurídicamente la Península, los romanos la unificaron lingüísticamente: la lengua común para todos es el latín vulgar, que es la lengua que los soldados y colonos trajeron. Este latín vulgar será más tarde la base de las lenguas románicas (Romance Languages) de Europa, entre las que se incluye el castellano o español.

4. Obras de ingienería: Carreteras, puentes y acueductos. Para que la unificación política fuera efectiva, los romanos contruyeron una inmensa red de carreteras y puentes que permitía viajar por toda la Península. Además construyeron acueductos magníficos, cuyo ejemplo máximo, el acueducto de Segovía, aún sigue en pie, y ha sido utilizado hasta hace pocos años. También construyeron impresionantes templos, anfiteatros, circos y baños, en las principales ciudades de Hispania. De éstos últimos sólo quedan ruinas, pero ellas nos permiten tener una idea del gran progreso urbano que Hispania experimentó bajo el dominio de Roma.

5. La literatura. Los romanos trajeron a Hispania no sólo su literatura, mitología y cosmogonía, sino también la de los griegos clásicos, considerados sus maestros. La literatura greco-latina ha jugado un papel vital en el desarrollo de toda Europa.

6. A través de los romanos, se introduce a Hispania el cristianismo, que resultará más tarde en la religión católica, definidora de buena parte del carácter del pueblo español. Ya en el siglo II se encuentran en la Península numerosas comunidades cristianas, de las que saldrá un buen número de mártires y santos, cuya memoria aún forma parte de las tradiciones populares y religiosas del pueblo español.

Lo que España dio a Roma

1. España suministra a Roma muchas riquezas en la forma de metales preciosos (oro y plata) y otro metales, lana, trigo, aceite y vinos.

2. Escritores. Lo que se conoce como la Edad de Plata de roma (Siglo I) es dominada por escritores nacidos en Hispania.

Entre ellos sobresalen: Séneca (3-65 d.C.). Nacido en Córdoba, Séneca se educa totalmente en Roma. Fue escritor de teatro y filósofo. También, Lucano (39-65 d.C.), nacido también en Córdoba y sobrino de Séneca, fue poeta de gran renombre. Por último Marcial (42-104 d.C.). Nacido en la actual Calatayud, es el más español de los tres, ya que nació, creció y se educó en su tierra natal. Su obra más famosa, Epigramas, se puede considerar el antecedente primero de la picaresca española y del elemento satírico en la obra de Quevedo.

3. España dio también emperadores a Roma: Trajano, Adriano y Teodosio, son todos emperadores nacidos en Hispania, y que cumplen un papel fundamental en la unificación geográfica, cultural y espiritual del Imperio.

Tema #3

El estado visigótico

La invasión de los visigodos se caracteriza principalmente, por no ser una conquista colonizadora: este pueblo llega a la Península Ibérica en una ola de inmigración masiva (se componía de unas 200.000 personas), y viven al inicio como "huéspedes" del Impero Romano. Más tarde, con la decadencia y ruina del estado romano, los visigodos se aprovechan y pasan a ser la clase dominante, estableciendo un nuevo estado nacional.

Es el rey Eurico (466-484) quien llevará a los visigodos a la creación de su estado independiente, que luego se convierte en el más poderoso de Occidente.

Como la cultura de los visigodos era menos desarrollada, éstos adoptan la cultura de los romanos, para el funcionamiento de su estado: la lengua oficial es el latín, los principios básicos de sus leyes se basan en el derecho romano, y el mismo rey, que se siente heredero de los emperadores de Roma, adopta la vestimenta y colores de éstos, así como la corona de éstos.

A la caída del Estado Romano, la Iglesia sobrevive como una institución fuerte y poderosa. Bajo los visigodos, se presencia se hara más fuerte, con los resultados históricos que todos conocemos: las guerras de la Reconquista se hacen en nombre de Dios; el nombre de Reyes Católicos con que se conoce a Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, es muestra de esa presencia de la Iglesia en los asuntos del estado, con el que casi llega a fundirse; la conquista y colonización de América y otras partes del mundo (ejemplo: las Filipinas) se hacen también en nombre de Dios; toda la justificación filosófica del Imperio Español se basa en el dogma religisio.

Por estar altamente romanizados, los visigodos heredan algunos vicios políticos de los romanos: las rivalidades dinásticas y las guerras internas, que dan como resultado la debilitación del Estado Visigótico y su eventual ruina. El regicidio se volverá un acto común entre los visigodos, como resultado de los dos problemas arriba mencionados.

El logro mayor de los visigodos en la escena política, es la unificación de la Península. Unificación que no se da a través de las guerras, sino a través de la religión: el momento crucial para la realización de dicha unificación se da en 589 cuando el rey Recadero se convierte a la religión católica, en ocasión del Concilio III de Toledo. Es aquí donde comienza oficialmente la colaboración íntima entre el Estado y la Iglesia, que a través de los siglos se convirtió en una caractrerística principal del desarrollo de España.

Aportaciones de los visigodos a la cultura española

Sin haber llegado a ser ni originales ni creadores a los visigodos se les debe la "...asimilación y divulgación de la ciencia y la literatura antiguas, en medio de la decadencia cultural de Occidente". ( Marín 44). La labor cultural y educativa se da de manera exclusiva en colegios eclesiásticos, en donde se educan los clérigos, ya que las escuelas seculares desaparecen con la caída del Imperio Romano.

La figura más importante de esta época es San Isidoro (570-636), arzobispo de Sevilla, cuya obra, Etimologías, resume encicopédicamente el saber de los pueblos antiguos, apartir de autores clásicos griegos, latinos y hebreos.

Otro personaje importante es San Eugenio, obispo de Toledo (murió en 657), poeta que nos transmite en su obra sus emociones personales ante los temas universales de la muerte, la Naturaleza y el amor.

En el arte, los visigodos son también más imitadores que creadores y sus aportaciones fueron tan insignificantes, que su período se considera de decadencia artística.En arquitectura nos quedan muestras de iglesias más bien de estilo simple, en donde sobresale el arco de herradura, que tampoco es de invención visigoda, ya que existen muestras de su uso en España, en épocas anteriores. En general, el arte visigodo se concentra exclusivamente en lo religioso.

"Donde mejor se manifiesta el gusto artístico de los visigodos es en las artes decorativas, especialmente los objetos de oro y plata para el adorno personal y para el culto religioso." (Marín 47).

Tema 4

Al Andalus: la España musulmana

Los árabes llegan a España en 711. La invasión musulmana es sorprendentemente rápida y fácil, debido al estado de descomposición y división en que se encontraba el Estado Visigótico: sólo les llevó 8 años conquistar casi toda la Península. Si recordamos, a los romanos les tomó doscientos años la misma empresa. Luego de conquistar España, los árabes atraviesan los Pirineos e intentan la conquista de Francia, pero son derrotados por Carlos Martel, en Poitiers, en 732. Con esa derrota, los árabes deciden retroceder hacia atrás de los Pirineos y afianzar los territorios conquistados en la Península Ibérica, que se conocerá a partir de entonces com al Andalus (origen del nombre Andalucía).

El estado árabe muestra una política de bastante tolerancia hacia los vencidos. Este factor explica por un lado la rapidez de su conquista, pero por otro apunta hacia la autodestrucción de al Andalus, por permitir que los hispanos cristianos se unieran en causa común (religiosa) para derrotar a los invasores.

En cuanto al aspecto religioso, las autoridades árabes no impusieron en los vencidos la conversión obligatoria a su religión. Quien quería permanecer como cristiano podía hacerlo, sólo que tenía que pagar impuestos adicionales. El estado musulman sólo exige de los habitantes de su territorio que obedezcan su autoridad y que no se ofenda la Religión Mahometana (un acto de irrespeto era severamente castigado).

En general, la mayoría de cristianos que se convierten a la religión mususlmana eran gente campesina, que buscaban quitarse de encima el pago de impuesto personal.

El estado musulmán: caraterísticas

Cuando los musulmanes abandonan sus proyectos de expansión hacia el norte de Europa y deciden concentrar sus uerzos en la Península Ibérica, su preocupación política principal fue la de crear un Estado Nacional en al Andalus que se independizara del Califa oriental.

En 756, Abderrahmán I, un principe emigrado de Damasco, proclama el Emirato Independiente de Córdoba. Pero desde el inicio, la desunión y rivalidad no permiten que se cree un poder central fuerte. La dinatía Omeya, a la que pertenece Abderrahmán I, se da a la tarea de establecer ese poder central fuerte, proyecto que ve su culminación en la creación del Califato de Córdoba por Abderrahmán III, en 929.

El Califato de Córdoba no sólo tiene el control total de la Península, sino que también se convierte en la primera potencia marítima del Mediterráneo y uno de los estados más poderosos de Europa.

El último gran caudillo musulmán fue Almanzor, "el victorioso", quien usurpó el poder del Califa para mantener la autoridad del poder central, como dictador. Esto último fue el resultado de la desobediencia y las conspiraciones, tanto de cristianos como de musulmanes, debido a la política represiva impuesta por los Omeyas, y con la cual se creaba la ilusión de un estado fuerte. Pero Almanzor muere en 1002, y a pesar de que obtuvo muchos triunfos militares contra los cristianos del norte de la Península, a su muerte el poder central se desintegra.

Ante la desintegración del gobierno central, emergen los pequeños reinos de Taifas, que se establecen alrededor de las ciudades importantes de al-Andalus. En algún momento estos remedos de estado llegan a contabilizar 26. Los pequeños reyes de Taifas se pasan el tiempo peleando y conspirando entre ellos, situación que facilitará la Reconquista de la Península, por parte de los reinos cristianos del Norte. Dicha reconquista estará prácticamente finalizada a mediados del siglo XIII, con los cristianos en control de toda Andalucía, excepto Granada, que continuará bajo el poder musulmán hasta 1492.

Granada será el único reino musulmán que sobrevivirá el empujo fuerte de los reinos cristianos del norte en el siglo XIII. Pero finalmente caerá ante el asedio militar montado por los Reyes Católicos y las estrategias político-diplomáticas del Rey Fernando, en enero de 1492. Con la caída de Granada se completa la Reconquista y se alcanza la unidad religiosa, cultural y política de España.

La cultura de al-Andalus

Cuando los árabes establecen el Califato de Córdoba en el siglo X, dos verdades históricas saltan a la vista: por un lado es el momento de brillantez política de al-Andalus; por el otro, se ha establecido la civilización más brillante y avanzada del momento en todo el Mundo Occidental. La razón de lo último, es que al-Andalus permanece en contacto con los grandes centros culturales helénico y orientales, ahora bajo el dominio de los musulmanes, mientras que el resto de Europa ha quedado aíslada completamente de los centros culturales de alrededor del Mediterráneo.

La capital del Califato, Córdoba, se convierte ahora en la capital de la actividad intelectual para todo el Occidente. Como resultado, todos los europeas que querían obtener conocimientos científicos y técnicos debían acudir a Córdoba. ¡No existía alternativa! Entre los conocimientos que se buscaban en Córdoba, se incluye las matemáticas y la medicina, así como las técnicas para producción de papel y vidrio.

Córdoba, que había sido la capital de la provincia Bética durante el Imperio Romano, se convierte ahora en la esplendorosa capital del estado musulmán en la Península Ibérica, y presenta un lujo que no existía en ninguna otra ciudad de Europa. En Córdoba se encontraban centenares de mezquitas, baños públicos y magníficas bibliotecas particulares, que demuestran el amor al conocimiento de los árabes.

Uno de los méritos principales de la presencia musulmana en España está no en la creación de una cultura original, sino en que transmitió los elementos de las cultural tradicionales de los diversos pueblos por ellos sometidos, en su trayectoria expansiva. Pero quizás su mérito principal consiste en haberle dado vida nueva al entusiasmo intelectual por el conocimiento científico y las letras.

Tema # 5:

Los Reyes Católicos

¿Quiénes eran los Reyes Católicos?

Se conocen como Reyes Católicos a Isabel de Castilla y Fernando de Aragón.

Isabel y Fernado se casan en 1469.

Isabel hereda el trono de Castilla en 1474, a la muerte de su hermano Enrique IV. Es coronada Reina de Castilla, a pesar de la oposición de los nobles, que querían como reina a Juana "La Beltraneja", hija del fallecido rey.

Sin embargo, las situaciones alrededor de la coronación de Isabel como Reina de Castilla, no fueron para nada fáciles: su hermano, Enrique IV de Castilla, tenía una hija, Juana, que según la tradición debía heredar el trono. Pero, según gran parte de la opinión pública, Juana no era hija del Rey sino del hombre fuerte del gobierno, de nombre Beltrán, razón por la que a Juana se le apodaba "La Beltraneja". Si esta situación era cierta, entonces Juana no podía acceder al trono. Sin embargo, la nobleza de Castilla, que todavía tenía una mentalidad medieval y querían continuar con las formas de vida y organización social y política de la época del medievo, apoyaban a Juana para que sucediera a su padre en el trono. La razón principal era que ellos confiaban en poder manipular a Juana y así salvaguardar sus intereses, que eran muchos. Por otro lado, temían a Isabel, de quien ya conocían su fama de mujer liberal.

Cuando Isabel es coronada, en medio de la algarabía del pueblo, ningún noble asiste al acto, como forma de expresar claramente su insatisfacción con la nueva reina. Acto seguido, los nobles invitan al Rey de Portugal a invadir Castilla, y éste se casa con Juana, como manera de tener un reclamo más fuerte sobre la corona de Castilla. Sin embrago, un ejército del pueblo, organizado por el Rey Fernando, a pesar de estar muy mal equipado, logra derrotar a los invasores y así consolidar a Isabel en el trono.

Poco tiempo después, el Papa les otorgará a Isabel y Fernando, el título de Reyes Católicos.

Fernando heredó el trono de Aragón dos años más tarde, a la muerte de su padre, con lo que Castilla y Aragón se unen y forman la base de la reunificación total de España.

Con el matrimonio de Isabel y Fernando, se crea un arreglo político de tipo federativo entre los reinos de Castilla y Aragón, que eran los más importantes en aquel momento, en la Península Ibérica.

1492: año clave

Fueron muchos los logros de los Reyes Católicos desde su ascención al poder. Sin embargo, el año 1492 es definitivo para la consolidación de sus empresas y el futuro de España. Los hechos principales sucedidos en 1492 son los siguientes:

* Se finaliza la Reconquista cristiana de la Península, con la toma de Granada, último reino árabe que sobrevivía como una isla cultural, enmedio del empuje de los reinos cristianos, que desde 1250 había reconquistado casi todo el territorio peninsular.

* Se expulsa a las comunidades judías, con lo cual se completa la unificación religiosa de la Península. De aquí en adelante, España será católica únicamente. Esta situación sigue siendo igual hoy en día, ya que más del 90% de los españoles continúan siendo católicos.

* Capitaneados por Cristobal Colón, los españoles llegan a América, y reclaman las nuevas tierras para la corona de Castilla y la Fe Católica. Esto hace que España se convierta, en muy pocos años, en el Primer Imperio Mundial, con posesiones alrededor de todo el planeta.

Llegada a América

La llegada de los españoles a América se da como accidente histórico. Cristobal Colón ni siquiera sospechaba la existencia de ese vasto continente que luego se conocerá com América. En realidad, él, como muchos de sus contemporáneos, andaba buscando una ruta segura hacia la India, para poder obtener sus productos, especialmente las especias, que eran muy codiciados en la Europa del momento. Pero en lugar de llegar a la India, Colón llegó a las islas del Mar Caribe y luego a México, Centro América, Colombia y Venezuela.

Este hecho será de inmensa importancia, no sólo para España sino para el mundo entero: por un golpe de suerte, el planeta pasaba a ser casi 50% más grande de lo que se consideraba antes.

La llegada a América y su colonización, tiene muchas consecuencias positivas y negativas para España. Por un lado, permite la expansión del cristianismo en una forma inesperada. Esto será la base de la fuerza de la religión católica en nuestros días, cuando de 600 millones de católicos, 400 millones son latinoamericanos y españoles.

También, las colonias españoles le reportan a España riquezas fabulosas, suficientes para que el país se hubiese convertido en la primera potencia

industrializada del mundo. Esto no ocurrió así debido al mal manejo del tesoro y otras interferencias culturales. Sin embargo, esas mismas riquezas que América dio a España, como contradicción histórica, subvencionaron el desarrollo industrial de Inglaterra y los países del norte de Europa.

En la esfera política, las colonias americanas le permitieron a España convertirse en el primer imperio realmente mundial. Lo anterior, unido a diferentes desarrollos dentro de Europa, hacen de España el estado más fuerte e importante del mundo durante muchos años.

Asimismo, en el plano lingüístico, la expansión española hacia América, otras partes de Europa y las islas Filipinas, hacen del castellano una lengua mundial. Estatus que aún conserva.

Tema # 6

El Gran Imperio Español

A la muerte de la Reina Isabel, la heredera legítima al trono de Castilla era su hija Juana, apodada "la loca", porque verdaderamente padecía de problemas psicológicos. El Rey Fernando, consciente del problema de su hija, se convierte en regente de la corona.

Carlos V

En 1519 Carlos V se convierte en el nuevo Rey de Castilla, luego de la muerte de su abuelo, el Rey Fernando. Carlos V era hijo de Juana "la loca" y del principe Felipe "el hermoso", de la dinastía del Imperio Alemán. Con él comienza la dinastía de los Hasburgos en España. Llegó a España siendo muy joven y sin saber hablar el castellano, lo que al principio creo algunas reservas entre los españoles.

A partir de ese año, España se convierte en una gran potencia mundial y en el imperio más grande del mundo. Sus posesiones incluían, además de América, territorios en el norte de África, parte de Italia, Flandes y Borgoña.

Carlo V dedicó la mayor parte de sus esfuerzos a los asuntos exteriores: su reinado es un constante viajar y pelear por toda Europa. Más que los problemas españoles, fueron los problemas generales de Europa a los que dedicó sus esfuerzos y los recursos de España.

Siguiendo el ejemplo de sus abuelos, los Reyes Católicos, que lucharon árduamente por la unificación espiritual de España, Carlos V lucha por la unificación espiritual de Europa. Pero sus esfuerzos no avanzan mucho, ya que la Europa de aquella época, era un continente dividido por el creciente protestantismo y un cada vez más fuerte sentimiento de nacionalismo.

Carlos V representaba en Europa, las ideas medievales de un mundo manejado por la autoridad doble del Imperio y el Papado. Estas ideas chocaban con las ideas europeas modernas, de las que resultaba el espíritu nacionalista. Por lo tanto, las empresas europeas emprendidas por el emperador, estaban destinadas al fracaso desde el inicio.

Ena su empeño por imponer la religión católica sobre todos los estados protestantes de Europa, Carlos V gastó las riquezas de España y sacrificó miles de soldados españoles, en una empresa tan descabellada que ni siquiera el Papa del momento (Paulo III) apoyaba.

A raíz de sus política exterior, Carlos V termina perdiendo el apoyo de los principes gobernantes del Imperio Alemán y, como resultado, abdica y divide su imperio en dos partes. Una parte, que comprendía España, América, Flandes, Italia y Sicilia, pasa a manos de su hijo, Felipe II. La otra parte, el Imperio Alemán, queda en manos de su hermano Fernando.

Felipe II

A Felipe II se le conoce con el nombre de "Rey burócrata", ya que creó un inmenso aparato burocrático, del cual él era la cabeza suprema. El Imperio Español alcanza su cúspide bajo este rey y la figura del monarca, el máximo grado de autoridad, prestigio y respeto.

Sin embargo, Felipe II comete los mismos errores que su padre y continúa dedicando sus mejores esfuerzos y el dinero del estado, a los conflictos europeos y a la idea terca de imponer el catolicismo en todo el continente. Como su padre, él también fracasa y lleva a España a la bancarrota y él mismo tiene que declararse en bancarrota dos veces.

Felipe II hizo de Madrid la capital fija de España, en 1561.

Durante su reinado, se "descubre" y colonizan las Islas Filipinas, cuyo nombre se deriva de "Felipe". Éste será el último momento expansivo de España por el mundo.

El reinado de Felipe II marca el momento más glorioso en la historia de España. Prueba de lo anterior es el odio que por España y su rey, sienten todos los otros monarcas y estados de Europa. Sus empresas en favor de España y la fe católica, lo hacen aparecer como el agresor número uno de Europa.

Bajo su reinado, España pierde la mitad de Flandes (el territorio de la Holanda actual), como resultado de las políticas de represión en contra de las masas de protestantes (1561). La mitad del territorio que conserva es lo que más tarde se convierte en Bélgica.

En 1580, Felipe II se convierte en Rey de Portugal, por derecho legal de herencia a aquel trono. Esto da como resultado la unificación de toda la Península. Pero la unión sólo dura 60 años, ya que en 1640 los portugueses se rebelan en contra de Castilla y sus imposiciones cada vez más abusivas de impuestos y de irrespeto a su autonomía.

En 1588, pierde el enfrentamiento naval con Inglaterra, en lo que pasa a la historia como la derrota de la "Armada invencible".

Felipe II murió en 1598. Con su muerte, comienza la decadencia del gran Imperio Español.

Tema #7

Decadencia del Imperio y la "Ilustración".

Con la muerte de Felipe II, comienza la decadencia total del Imperio Español. Los tres reyes que lo suceden, abarcando un periodo de 100 años (hasta 1700), son monarcas ineptos, con taras psicológicas y físicas, que son el resultado de los matrimonios entre los familiares cercanos de la dinastía de los Hasburgos.

El rey Felipe III, gobernó de 1598 a 1621. Su gobierno se caracterizó por la mediocridad. Personalmente, fue un rey piadoso pero sin carácter ni voluntad para gobernar, mucho menos para continuar las empresas de su padre y su abuelo.

Felipe IV, gobernó de 1621 hasta 1665 y su característica principal fue su afición a todos los placeres del mundo y su falta de seriedad en el cumplimiento de

sus deberes como gobernante.

Carlos II, gobierna de 1665 hasta 1700. La característica principal que lo hace pasar a la historia es su retardo mental, por el que se le apodó "el hechizado". Su degeneración personal y física ha pasado a ser el símbolo máximo de la decadencia de su dinastía.

La característica principal de estos tres gobiernos es la ineptitud. Como resultado de ella, estos reyes delegan los asuntos del estado y el ejercicio del poder, en cortesanos que pasan a ser los verdaderos gobernantes, con una inmensa carga de corrupción. Son estos cortesanos los que se conocen como los "validos" o "favoritos". Entre los innumerables favoritos, sobresale uno: el Conde-Duque de Olivares, que tenía unas cualidades verdaderas de estadista y cuyo plan principal consistían en la unificación política de la Península y la centralización administrativa en Madrid, como forma de fortalecer el Estado.

El Siglo de Oro

Lo que históricamente se conoce como el "Siglo de Oro" español, abarca un periodo de 150 años: desde Carlos V, hasta la muerte de Felipe IV, en 1665.

Es en este periodo que España experimenta el máximo esplendor en cuanto a producción artística.

Es el periodo del Renacimiento en toda Europa. Pero en España, tendrá características propias, debido a la situación especial y privilegiada en que el país se encuentra, en su papel de "Gran imperio del mundo". A diferencia del resto de Europa, en el arte de España sobreviven rasgos medievales, especialmente las interpretaciones del mundo, el hombre y la naturaleza, desde perspectivas no racionales.

Como resultado de esas características especiales de la situación española, durante el Siglo de Oro se impone el movimiento barroco, tanto en la literatura como en la arquitectura y la pintura.

Dentro de la literatura, España produce en este periodo obras clásicas, que marcan el comienzo de la era moderna en la literatura de Europa. Los tres géneros que se destacan son: la poesía, el teatro y la novela.

Entre los poetas más destacados del Siglo de Oro, tenemos a: Garcilaso de la Vega (1501-1536), Fray Luis de León (1528-1591), Luis de Góngora (1561-1627), y Francisco de Quevedo (1588- 1645).

Entre los dramaturgos más reconocidos, tenemos a: Lope de Vega (1562-1635), Tirso de Molina (1584-1648), Juan Ruiz de Alarcón (nacido en México. 1581-1639), y el máximo de todos, Calderón de la Barca (1600-1681).

En la novela sobresalen: la obra anónima, El Lazarillo de Tormes (1554); Francisco de Quevedo y, el más grande de todos, Miguel de Cervantes y Saavedra (1547-1616), autor de la inigualable obra El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, publicada en 1605 (primera parte) y 1615 (segunda parte).

En pintura sobresalen: Diego de Velásquez (1599-1660), considerado el "gran maestro español del barroco"; el Greco (muerto en Toledo en 1614, aunque nacido en Creta); y Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682).