El Cardenal Jiménez Cisneros. Nombrado arzobispo de Toledo en 1495, hombre devoto y patrón del saber, se dedicó con entusiasmo a la tarea de la reforma espiritual y eclesiástica en España. Fue campeón del conformismo religioso y de continuar la lucha contra el Islám. Este detalle capta bien la austeridad de su caracter. Véase también el retrato en su marco barroco, con el sombrero de cardenal arriba y los cordones franciscanos a cada lado.

La Española, 1516. (la isla de)-- A la muerte del rey Fernando el Católico, el obispo Juan Rodríguez de Fonseca y el secretario Lope Conchillos fueron relevados de sus puestos en el gobierno, siendo sustituidos por Cisneros, regente del reino. Intentó Cisneros acabar con la desmedida ambición establecida por sus antecesores, introduciendo cierto humanitarismo cristiano en la política indiana. La información que Cisneros recibía era bastante contradictoria. Por un lado, los colonos alegaban que los indios no trabajaban y necesitaban sus servicios; por otro Fray Bartolomé de las Casas, defensor de los indios, denunciaba los abusos de que éstos eran víctimas. Por su parte, el regente pensaba que los indios eran seres libres por naturaleza y dotados de razón, pero que no estaban lo suficientemente preparados para vivir por sí mismos en completa libertad según el destino humano. Las reformas de Cisneros trajeron graves consecuencias a los colonos españoles, ya qu éstas anteponían las convenciencias de los indios a las de los españoles, y la explotación del oaborigen debía ser frenada. Sí se permitía, en cambio, realizar viajes a las islas caribes para hacer allí esclavos. Los jerónimos, que llegan a las Antillas a fines de 1516, informan un mes después que la isla es buena, pero que falta población anto india como española. Para llevar a cabo las reformas de Cisneros, agrupan a los indios en pueblos de cuatrocientas o quinientas personas (Reducciones), que se dedicarán al cultivo de la tierra y la explotación del ganado. Anulan así los repartimientos de 1514, que beneficiaban a los ausente. Fijan también un salario a los indios mineros. (Crónica de América, 154)