LUCÍA QUINTERO


Lucía Quintero nació en San Juan de Puerto Rico de padres venezolanos y cursó sus primeros estudios en los Estados Unidos; reside actualmente en Venezuela. Como escritora, es conocida principalmente por su variada y singular producción dramática que ella ha denominado «teatro oblicuo». Efectivamente, en dicho teatro nada es convencional o directo. Las piezas son breves y giran en torno a una sola idea que se repite continuamente en el diálogo. Como no hay conclusión en ninguna de ellas, las piezas de Quintero se caracterizan por su ambigüedad. La acción se desarrolla en ambientes que varían desde la humilde tienda de una ciega hasta un misterioso convento, o según se ve en la obra escogida para esta antología, un sanatorio. En las obras teatrales de Quintero el lenguaje es muy particular y de intenso poder comunicativo. A través de este lenguaje, tan espontáneo e irracional como los personajes que lo usan, la escritora expresa, con una especie de humor negro, su visión absurda, trágica, de la vida. Entre sus obras publicadas figuran La brea y las plumas (1963), Viejo con corbata colorada (1963) y Verde angustiario (1968).

1 x 1 = 1, pero 1 + 1 = 2


 

Personajes: UN HOMBRE, UNA MUJER, ENFERMERA, DOCTOR

 


5


10

ESCENA 1
      (Dividida por un tabique, que separa celdas contiguas de un sanatorio. Hay puertas con cerrojos; y ventanas altas con tela metálica. El mobiliario de las celdas es idéntico: camita de hierro, mesita y bacinilla.1 En una celda está un HOMBRE joven tocando la obertura de GuillermoTell con los dedos sobre la mesita. La tararea2con alegría.
     La
MUJER entra cabizbaja con la ENFERMERA. Al oír el cerrojo, el HOMBRE deja de tocar y se arrima a la pared para oír lo que dicen.)

 

ENFERMERA: (Abriendo la puerta.) Espero que esté cómoda aquí en su cuarto. Está elaborado para su comodidad y para la seguridad personal y comunal de los pacientes. Permanecerá cerrada hasta que se decida su estado de gravedad. Si algo necesita, me grita.

15

MUJER: ¿Gritar? ¡Qué primitivo!

 

ENFERMERA: No importa lo que le parezca. Es la costumbre.

 

MUJER: ¿Llaman cuarto a esta celda? (Busca agua.) ¡Ni hay agua! ¿Grito cuando tenga sed? ¿Y lo mismo para ir al baño? ¿Qué hago si usted está ocupada y no llega a tierripo?

20

ENFERMERA: Tiene una bacinilla. (Se la muestra.) Es la costumbre.

 

MUJER: Una barbaridad. Nada de esto me dijo el Doctor. Quiero hablarle.

 

(Va hacia la puerta y la ENFERMERA se la impide.)

25

ENFERMERA: Le consejo que si quiere estar bien, no se queje. Si quiere ir al baño, la llevaré ahora. Pero hay horas fijas para todo. Ya se acostumbrará. Usted está en reposo dirigido y hasta la comida se le servirá aquí. ¿Quiere ir al baño o no?

 

MUJER: ¡No! Quiero salir de aquí.

30

ENFERMERA: Por ahora no puede. Pórtese bien y bien pronto saldrá. Los demás van al comedor y pasean y hacen sus vidas. (Sale.) ¡Hasta que me necesite!

 

MUJER: (Se sienta en la camita, agotada.) ¡Encarcelada! ¡Cómo me han engañado!

35

HOMBRE: (Se acerca a la pared y silba3 la obertura.) Espero que esté cómoda aquí porque aquí permanecerá hasta que se decida su estado de gravedad, si me necesita grite--y demás ¡blah! (En tono jovial) ¡Bienvenida! Me alegra tener compañía otra vez. Hacía meses...

 

MUJER : (Se levanta, asustada.) ¡Enfermera! ¡Enfermera!

40

HOMBRE: No se asuste. Soy yo.

 

MUJER: ¿Quién es ese yo? Parece que estuviera en el cuarto, digo celda.

 

HOMBRE: Soy su vecino de la celda contigua. (Silba.)

 

MUJER: ¿Para qué silba?

45

HOMBRE: Para no aburrirme. También canto. (Le canta.)

 

MUJER: ¡Enfermera!

 

HOMBRE: No llame a esa burra. Va a creer que está usted peor de lo que está.

 

MUJER: ¿Qué sabe usted cómo estoy yo?

50

HOMBRE: Se le nota que está asustada; eso es todo. No vaya a dudar de sí misma. Yo le ayudaré.

 

MUJER: ¿En qué puede usted ayudarrime?

 

HOMBRE: En divertirla. La ayudaré a pasar el tiempo alegre.

55

MUJER: ¿Cómo es posible estar alegre en esto? Estará usted loco... Creía este era un sanatorio de mujeres...

 

HOMBRE: Es mixto: pero separan sexos, Sólo estas dos celdas están contiguas.

60

MUJER: (Toca la pared que los separa.) Pero la división es frágil ¡de carton piedra4... tenía que tocarame a mí! ¿Es verdad que usted no grita?

 

HOMBRE: Hace bien en dudar. Dude de todo, menos de sí misma porque la pondrán en prueba. Todo es una hipocresía.

 

MUJER: Me doy cuenta que la celda no está de acuerdo con la entrada y el recibo lujoso...

65

HOMBRE Para engañar a los familiares--a quienes se les prohibe la entrada a los llamados cuartos.

 

MUJER: ¡Ojalá usted fuera prohibido también!

70

HOMBRE: Estamos muy separados. Golpearéla pared para que se dé cuenta que no es tan frágil. Yo la llamo mi lienzo fuerte. Oiga. (Da unos golpes fuertes con los puños.)

 

MUJER: Se va a lastimar las manos.

 

HOMBRE: Ya no hay nada que me lastime.

 

MUJER: Me ha convencido. La pared no es frágil. Pero nuestra separación sí lo es. Me va a fastidiar5 usted con esta... intimidad.

75

HOMBRE: Una vez intenté derribar la pared...

 

MUJER: ¿Con los puños? (Asustada.) ¿Le dan rabias a usted? 6

 

HOMBRE: Me dio esa vez por el tratamiento que suministraban a su predecesora... estaba enamorado de ella.

 

MUJER: Si estuviera usted cuerdo, 7 no le darían rabietas. 8

80

HOMBRE: Cuando doy golpes es porque estoy fastidiado. El fastidio produce reacciones curiosas... ya verá. Prefiero conversar...

 

MUJER: La conversación cansa. Yo vine aquí y que a descansar.

 

HOMBRE: Con ese pretexto, nos encarcelan a todos.

 

MUJER: ¿Hay muchos?

85

HOMBRE: No los he contado.

 

MUJER Estoy cansada de hablar.

 

HOMBRE: No tiene que contestarme. Al principio, todos preferimos estar solos con nuestros pensamientos. Queramos disfrutar del uno por uno...

90

MUJER: ¿El uno por uno?

 

HOMBRE: El aislamiento9 total... después es insoportable. También dibujo...

 

MUJER: ¿Con qué? Parece que se distrae...

95

HOMBRE: ¿No quería descansa? No tiene que contestarme. Estoy acostumbrado a hablar solo...

 

MUJER: A hablar solo---. ¿Con qué dibuja? ¿Lo permiten?

 

HOMBRE: Ni se dan cuenta. Lo único que limpian es el piso. Tengo un carboncillo10 escondido. Lo encontré en la cocina.

 

MUJER: ¿Cuándo le dejaron entrar en la cocina?

100

HOMBRE: Yo ya tengo derecho a paseos y a comer afuera.

 

MUJER: ¿Cuándo dan ese derecho?

 

HOMBRE: Después de las dos semanas del encerramiento inicial.

 

MUJER: ¿Dos semanas de esto con usted a mi costado?

105

HOMBRE: Es el reglamento del sanatorio que debe servir (En tono burlón) de medida11 para ajustar las acciones y los pensamientos del paciente...

 

MUJER: ¡Se burla usted de ellos!...

 

HOMBRE: ¡Detesto la ineptitud e hipocresía encubierta!

110

MUJER: (Reflexionando.) Las celdas y cerrojos12 no se usan en la práctica moderna...

 

HOMBRE: ¿Quién le dijo a usted que estábamos en ambiente moderno? ¡El que salga cuerdo después de este encerramiento, bien cuerdo está!

115

MUJER: ¡Calle! Si no me asusta con sus acciones, lo hará con sus palabras!

 

      (Callan los dos y se apartan de la pared)

 

ESCENA 11

 

      (Después de una pausa silenciosa, la MUJER habla.)

 

MUJER: Hay que hacer ruido para sentirse uno vivo...

120

      (El HOMBRE permanece silencioso, tarareando.13)

 

MUJER ¡Dije que hay que hacer ruido para sentirse uno vivo! (En voz alta) Que hay que hacer ruido...

 

HOMBRE: (Sin dejarla tonada.14) ¡Ya la oí!

 

MUJER: ¿Por qué no me contestaba?

125

HOMBRE: ¿No quería sentirse sola?

 

MUJER: ¡No se burle de mí...nunca he estado en una celda sola!

 

HOMBRE: Ya se acbstumbrará. ¿Qué más puede hacer uno?

 

MUJER: No quiero llegar a silbar15 y a cantar.. ¿Cuánto tiempo hace que está usted aquí?

130

HOMBRE: Un año cumplido.

 

MUJER: ¡Qué horror! Un año en una celda como ésta, ¿Es igual?

 

HOMBRE: Igual. Y la prefiero al pelotón. 16 Dejan la luz encendida toda la noche... entre luz, quejas y gritos no se puede dormir. Me trajeron por insomnio...

135

MUJER: ¿Lo trajeron?

 

HOMBRE: Mi familia quería deshacerse de mi presencia noctambular. 17

 

MUJER: Lo dice sin rencor.

140

HOMBRE: Superé la etapa. La dibujaré si me describe sus rasgos. (Dibuja largos trazos en la pared) Imaginar es alucinante. 18 Quiero saber cómo es...

 

MUJER: ¿Cómo es que no se dan cuenta de sus dibujos? Eso de dibujar en paredes es anormal...

 

HOMBRE: Yo mismo borro lo que dibujo. Además es terapia...

145

MUJER: ¡Qué asco! Si mi ventana no estuviera tan alta, diría que está cubierta de vómitos...

 

HOMBRE: La celda la han ocupado algunas desenfrenadas. 19 Cuando no les gustaba la comida, la tiraban. Fíjese en los golpes en la pared, y en la puerta...


150

MUJER: ¿Usted me ve por alguna rendija20? ¿0 está acostumbrado a seguirle los pasos a uno? ¡Qué inconveniente!

 

HOMBRE: No se preocupe. Uno oye lo que quiere y nada más. Ni las voces se oyen si uno no habla en voz alta. ¿No se ha dado cuenta de que hemos estado hablando en voz alta?

155

MUJER: (En voz más baja.) ¿Me oye ahora? He perdido todo el derecho a la vida privada... me siento acorralada21... usted medirá mis pasos...

 

HOMBRE: Quítese los zapatos. ¿Le desagrada mi voz?

 

MUJER: Francamente no; es agradable; es... bueno, ¿qué importa?

160

HOMBRE: ¿Y sus rasgos? 22 Por su voz, diría es encantadora. Me alegro haya venido.

 

MUJER: ¡Pues yo no! ¿Cómo es usted?

 

HOMBRE: Soy joven, alto, delgado, rubio, de facciones finas. 23

 

MUJER: Aja, así soy yo.

 

HOMBRE: (Deja de dibujar.) ¡Mentira! Su voz es de morena.

165

MUJER: Me aburre su deseo de intimidad. ¿No puede respetar nuestra división?

 

HOMBRE: Yo la respeté. Estábamos callados. Uno por uno; usted allá y yo acá... y usted me hablé.

170

MUJER: Si le hablo no me doy tanta cuenta del ambiente. Me agrada más sumar el uno y uno porque la suma es dos... dos seres distintos y separados.

 

HOMBRE: Al aburrirse, no existe la distinción entre suma y multiplicación...(Canta una canción disparatada.24)

175

MUJER: ¿Por qué canta? Me dijo hacía ruido cuando estaba aburrido. (Canta al mismo son.)

 

HOMBRE: ¡Qué voz más bella! (Pausa en silencio.)

 

MUJER: ¿Por qué el silencio repentino?

 

HOMBRE: ¿No lo dijo usted antes, que cansaba el hablar?

 

MUJER: Si deja de hablar, creo está haciendo algo...

180

HOMBRE: ¿Malo? Estoy dibujándola...

 

MUJER: Si no me ha visto...

 

HOMBRE: Tengo que imaginármela...

 

MUJER: Soy alta, esbelta, de piernas y brazos largos--de adolescente--como para insirar una caricatura. ¿De veras que dibuja?

185

HOMBRE: ¿Por qué lo duda? ¿Y las facciones son regulares?

 

MUJER: Boca larga y nariz no tan larga; ojos largos y cejas...

 

HOMBRE: Largas también, sin duda. (Murmura.) ¿No quedó el dibujo que la pincelada oscura de tu ceja escribió velozmente en la pared con su punto decisivo?

190

MUJER: ¿Qué murmura? ¿No me cree?

 

HOMBRE: Murmuro unas palabras del poeta alemán Rilke.a ¿No lo conoce?

 

MUJER: Sí, y me gusta mucho. ¿Puede recitar algo de él?

 

HOMBRE: Ahora no. Prefiero delinear su retrato.

195

MUJER: ¡Me imagino la pared llena de borrones 25y una gran línea!

 

HOMBRE: ¡La ceja larga!

 

(Ríen los dos.)

 

ESCENA III

 

(La ENFERMERA: entra, cuaderno en mano.)

200

ENFERMERA: Estoy de guardia. Al pasar, me pareció la oí hablando y cantando. ¿Acostumbra hablar sola? (Sin esperar contestación.) Mala señal. (Escribe en el cuaderno.) Habla y canta a solas.

 

MUJER: Hablaba con el vecino uno por uno.


205

ENFERMERA: (La mira con angustia) Con él... (Escribe.) Se imagina tiene compañía en el cuarto...

 

MUJER: Escriba celda, no cuarto.

 

ENFERMERA: (Dice en voz alta y escribe.) Se imagina que está en una cárcel...no se ha dado cuenta en dónde está...

 

MUJER: ¡Yo no he dicho eso!

210

HOMBRE: (En voz baja.) No pierda su voz explicándole a la Enfermera; la atormentará...es una (en voz alta) ¡burra!

 

ENFERMERA: (A la MUJER) ¿A quién ha llamado burra?

 

MUJER: Al vecino.


215

ENFERMERA: Su vecin--o es hombre, burr--o, por consiguiente; y yo oí que me llamaba burr--a. ¿Desde cuándo habla usted sola?

 

MUJER: (Impaciente.) Hablo con el vecino.

 

ENFERMERA: Nada me gustan esos ademanes26 conmigo, señorita (Untuosa, con superioridad.) Algunos se imaginan personas, otros animales... alucinaciones comunes (escribe)... lo suyo es una burra en feminino de vecino masculino...

 

MUJER: ¡Usted sí que está equivocada!

 

ENFERMERA: (Oficiosa) Es común creerse que es la otra persona quien anda mal. Procure calmarse. Le traeré la receta que le dejó el Doctor... por si acaso.

225

HOMBRE: (En voz alta y fuerte.) ... ¡por si acaso no está uno tieso y mudo, que es lo normal aquí! ¡Burra!

 

ENFERMERA: No crea me va a asustar con esa voz de hombre....

 

MUJER: Soy ventrílocua.


230

ENFERMERA: (Escribiendo.) Tengo que darle un reporte completo al Doctor.. dice usted que lo quieren a uno mudo y tieso.

 

MUJER: Y le piden a uno que grite para llamar ...

 

HOMBRE: (Ríe, divertido.) Nada tiene sentido. ¡Es una abstracción de lo absurdo o un absurdo de abstracción!

235

ENFERMERA: ¿Cuántas voces tiene usted? Y se ríe como... La cosa se pone fea; 27 ya le noto la agresividad.

 

MUJER: (Agresiva.) ¿Qué agresividad?

 

HOMBRE: (En tono más bajo.) Hay que disimular toda emoción...


240

ENFERMERA: La palabra emoción la oí perfectamente. Su emoción es excitación que puede resultar en depresión con síntomas de agresividad peligrosa. Voy por la receta. hay que calmarla.

 

HOMBRE: ¡Aunque la maten para hacerlo... la van a desesperar!

 

ENFERMERA: Me dice en una de sus voces que cree la van a matar, que está desesperada...


245

MUJER: (A la pared.) Cállese para que esta mujer no crea que soy ventríclocua de veras... cree que estoy desesperada...

 

ENFERMERA: Desesperación y depresión son la misma cosa... ¡qué mal está! ¡Hablándole a la pared... se dará golpes contra ella!


250

MUJER: (Se calma.) Mire, apelo a su sentido común... soy actriz y me gusta cambiar de voz cuando ensayo... cambiar de voz no tiene nada de particular para una actriz, ¿comprende?

 

HOMBRE: ¿De veras que es actriz? Por eso tiene la voz... no le explique nada a la burra...

 

MUJER: ¡Por favor, cállese!

255

ENFERMERA: Si no he dicho palabra... voy a buscar al Doctor. (Sale de prisa.)

 

ESCENA IV

 

(La MUJER se dirige a la pared.)



260

MUJER: Le ruego que no hable cuando regrese con el Doctor. Ya me ha comprometido como para no salirme de este lío. 28 Ojalá él tenga más sentido cumún... ¡Yo no quiero estar aquí un año junto a usted!

 

HOMBRE: ¡Seríamos tan felices!

 

MUJER: ¡Qué locura!

 

HOMBRE: ¡Una actriz! ¡Cómo nos divertiremos!

265

(Entran la ENFERMERA y el DOCTOR, abriendo y cerrando el cerrojo.)

 

ENFERMERA: (Excitada.) Ya ve, Doctor, está agresiva, excitada y depresiva.

 

DOCTOR: No le noto ningún síntoma. Exagera usted.

270

ENFERMERA: Doctor, ¿me desautoriza usted ante la enfermo, enferma? Ya no sé lo que digo...

 

DOCTOR: Me parece usted es la excitada. Hablaremos afuera.

 

HOMBRE: (Entonando.) La burra se excitó, la burra...


275

ENFERMERA: ¿Oye eso, Doctor? Me llama burra en otra voz y dice que es ventrílocua... cambia de voz para insultarme... ¿y usted no llama a eso excitación?

 

DOCTOR: (Atento.) Efectivamente, oí otra voz puede ser... (A la MUJER.) ¿Es o no es usted ventrílocua?

 

MUJER: (Ríe.) No lo soy.


280

ENFERMERA: Miente. Me lo dijo... y esas voces usted mismo oyó el cambio cuando me llamó burra...

 

DOCTOR: (A la ENFERMERA.) Le dije que hablaríamos afuera...

 

HOMBRE: (En voz más baja.) ¿Está usted junto a la pared? ¿Se da cuenta por qué la quería derribar una vez? Son unos burros...

 

(La MUJER ríe, el HOMBRE también.)

285

DOCTOR: Oí claramente la palabra burros... y una doble risa...

 

ENFERMERA: Doctor, ¿traigo la inyectadora?

 

DOCTOR: (A la MUJER.) ¿Entonces es usted ventrílocua?

 

MUJER: (Disimulando.) Estaba bromeando... será el eco.


290

DOCTOR: El eco (sonreído) no va a decir cosas diferentes. Tenga la bondad de darme una demostración... en su caso es importante...

 

HOMBRE: ¿Por qué es importante en su caso?

 

MUJER: ¡Cállese!

 

DOCTOR: ¿Me dice que me calle? Um-m, esto es interesante.

 

HOMBRE: Interesante es ella...

295

DOCTOR: (Fascinado.) Sumamente interesante... lo que no comprendo es cómo puede emitir sonidos de la pared... parecen golpes... y no la ha tocado... podría ser...

 

HOMBRE: ¡Soy yo, burro, yo golpeo la pared!

 

ENFERMERA: Otra vez con el burro y la burra. ¿No oye, doctor?

300

DOCTOR: (Ignorando la ENFERMERA.) Ese yo a quien usted se refiere es su id, su ego, ¿Quién representa para usted?

 

HOMBRE: ¿Qué va a saber ella?


305

ENFERMERA: Me dice que no sé nada, doctor.. ¡Supongo ya ha oído lo suficiente para darse cuenta que se trata de un caso de agresión perturbadora!

 

HOMBRE: ¡Perturbadora!

 

MUJER: ¡Cállese!

 

DOCTOR: (A la ENFERMERA.) ¡Cállese!


310

ENFERMERA: Doctor, ¿me manda a callar? ¡Es el colmo de los colmos29! Ya no soporto más... (Sale y deja la puerta abierta.)

 

MUJER: (Se asoma.) Hay un pasillo muy largo...

 

HOMBRE: ¿Esperaba encontrar salida?

 

DOCTOR: ¿Esperaba encontrar salida? Ahora me tiene usted repitiendo... Interesante su poder..

315

HOMBRE: (Fingiendo agresividad30) ¡Voy a derribar31 la pared! (Da golpes.)

 

DOCTOR: ¿Es su íntimo deseo... derribar la pared? ¿Qué espera encontrar al otro lado?

 

HOMBRE: ¡A mí!

320

DOCTOR: Está buscando su alter ego... quizás tenía razón la Enfermera... es un caso curioso... en dos semanas, ya veremos...

 

MUJER: (A la pared, furiosa.) ¡Es su culpa! ¡Dos semanas en esta celda asquerosa32!


325

HOMBRE: (Silba la obertura y se acompaña con ritmo tamboril.) No se desespere, tenemos confundido al doctor...

 

DOCTOR: Señorita, yo no estoy confundido, estoy intrigado.

 

      (Entra la ENFERMERA con una inyectadora.)

 

ENFERMERA: ¿Se ha decidido, Doctor? Supongo que ya no le queden dudas.

330

DOCTOR: (A la ENFERMERA.) No me apresure... que usted está más excitada que la paciente.

 

ENFERMERA: ¿Yo excitada? (Ríe exageradamente.)



335

DOCTOR: (Reflexionando.) Estoy sospechando... es mucha ventriloquía cantar, silbar, hablar en doble voz y producir sonidos en la pared... ¡Vaya a ver (a la ENFERMERA) si el paciente del 545 está en su cuarto ahora mismo!

 

ENFERMERA: Eso le toca a un enfermero... yo no entro sola al cuarto de ese loco...


340

DOCTOR: ¡Ya le he dicho que esa apelación no se usa! Los pacientes son enfermos, no locos... ¡Vaya en seguida y traiga aquí al señor Márquez! (Se acerca a la pared.) Señor Márquez, ¿me oye?

 

ENFERMERA: ¡Ahora sí que he visto y oído todo! Ya no se sabe quién está enfermo o enferma... ¡Me voy a buscar al director! (Sale)


345

DOCTOR: (A la MUJER.) Tengo que seguirla. Creo está peor que usted... de paso, le abriré al señor Márquez--sospecho que la ventriloquía es un entredós33 (Sale y deja la puerta abierta. Se oye e1 cerrojo de otra celda.)

 

HOMBRE: Va a darse cuenta de todo---.

 

MUJER: Dejó la puerta abierta.

350

HOMBRE: No se entusiasme, que el pasillo conduce al consultorio del director. Ciérrelo aquí conmigo, y no le hable en absoluto... todavía podemos vencerlo.

 

MUJER: (Sale al pasillo y cierra la puerta del HOMBRE.) ¡Que se diviertan!

 

DOCTOR: Señorita, ¿me oye? Abra la pueda, o le irá muy mal.

355

(La MUJER no contesta.)

 

HOMBRE: ¿A qué debo su visita, Doctor?



360

DOCTOR: Quería comprobar si ha estado usted hablando con la paciente del 546--si nos han estado engañando"34¿Y es, dibujo en la pared? Bonita mujer---se parece a su vecina. ¿La ha visto usted ya?

 

HOMBRE: Jamás,

 

DOCTOR: ¿Y no la conoce?

 

HOMBRE: No,

365

DOCTOR: Es impresionante el parecido, Llámela usted, a ver si contesta...

 

HOMBRE: (A la pared.) Señorita...¡Señorita!

 

(La MUJER no contesta y sale por el pasillo.)

 

DOCTOR: Entonces, ¿no se puede oír a través, de la pared?

 

HOMBRE: Yo no sé, doctor.

370

DOCTOR: ¿Quién habrá cerrado este cuarto? Me parece que al salir del 546, pasé el cerrojo, ¿sería la burra de Enfermera? Ahora hay que esperar.

 

Telón.


a Rainer Maria Rilke (1875-1926), escritor austríaco nacido en Praga, escribió en alemán. Su poesía es lírica, casi mística, como se ve en su colección de poemas (El libro de las horas). Otras de sus obras como Neue Gedichte (Nuevos poemas) se caracterizan por su corte impresionista y simbólico. El tema del aislamiento del individuo en la sociedad está presente en la obra de Rilke.
1 chamber pot
2 imita un ritmo
3 whistles
4 cartón ... cardboard
5 molestar
6 ¿Le ... Are you mad?
7 Si. If you were in your senses
8 temper tantrums
9 aislamiento... total confinement
10 black crayon
11 servir... serve as a standard
12 bolts
13 initando un ritmo
14 tune
15 to whistle
16 firing squad
17 durante la noche
18 fascinante
19 muy locas
20 abertura estrecha y larga
21 cornered
22 ¿Y ... And your features?
23 facciones. -.....delicate features
24 absurda
25 manchas de tinta
26gestos con las manos
27 La... The situation doesn not look good
28 mess
29 ¡Es ... This is the last straw!
30 Fingiendo... Pretending aggressiveness
31 destruir
32 que da náusea
33 entre dos personas
34 deceiving

Cuestionario

1 .
2.
3.
4.
5.
6.
7,
8.
9.
10.
11.

¿A quién representan los personajes? ¿Por qué no les ha dado el autor un nombre determinado?
¿Dónde tiene lugar la acción de esta obra dramática?
¿Quién es el yo a quien la MUJER oye hablar?
¿Cómo podría ser descrito el HOMBRE?
¿Qué se sabe acerca de la MUJER?
¿Cuál es el ambiente de la obra? ¿De qué recursos se vale el autor para crear dicho ambiente?
¿Quiénes son los personajes secundarios, y cuál es su papel en la obra?
¿Cuál es el conflicto del drama, y cómo se desarrolla?
¿Cuál es el desenlace de la obra?
¿Cómo se divide la pieza estructuralmente? ¿Cómo se justifica técnicamente esa división?
¿Cómo se podría explicar el título de la pieza?

Temas

1.



2.
3.
4.

El valor temático de las citas siguientes:
a. «Hay que disimular toda emoción»
b. «Todo es una hipocresía»
c. «Ya no se sabe quién está enfermo, o enfema» (La Enfermera).
La obra de Lucía Quintero como ejemplo del tema del aislamiento en la vida humana.
El diálogo entre el HOMBRE y la MUJER: lo que dicho diálogo pone de manifiesto.
El simbolismo de esta obra.