Jennifer Keene
Español 321
Ensayo # 1, Tema 4
5 de Noviembre de 1999

Fred Murdock, bibliotecario y héroe

Cuando pensamos en héroes de la literatura, típicamente visualizamos los reyes, las figuras poderosas, u otras personajes que han actuado de una manera extraordinaria. No pensamos en los bebés, los estudiantes, los animales, y ciertamente no pensamos en Fred Murdock, el protagonista de la breve narrativa “El Etnógrafo”, escrito por Jorge Luis Borges. Sin embargo, después de leer un extracto de The Hero with a Thousand Faces,escrito por Joseph Campbell, Lexicon Rhetoricae, escrito por Kenneth Burke y el ensayo “Theory of Modes” de Northrop Frye, es posible clasificar a Fred Murdock como héroe. Además, podemos identificar Fred Murdock como un héroe de un cierto modo de ficción predominante que posee características de héroes de otros modos.

Antes de definir qué tipo de héroe es Fred Murdock, es necesario definir lo que es un héroe. Joseph Campbell describe el héroe en términos de una serie o un ciclo de eventos; esos eventos varían en importancia y pueden ser repetidos. Su definición del héroe es muy abierta; puede tener mil caras, como sugiere el título de su ensayo. Campbell escribe que el héroe es atraído al hogar por alguna aventura. El viaje que sigue está flanqueado por varias pruebas. Como resultado de este viaje, el héroe alcanza un estado de conciencia más alto que antes. Lo que queda es la vuelta. Cuando vuelve el héroe, sus poderes adqueridos durante el viaje se pierden, pero el mundo es restablecido. Pero, ¿cuáles son las pruebas que encuentra Fred Murdock? ¿Cuáles son los poderes? Se puede ver el hecho de que Fred Murdock tenga que cambiar cada aspecto de su vida para que los indígenas lo acepten como una prueba; el protagonista cambia su discurso, la comida, el descanso, el trabajo y el estado mental. Además, tiene que aceptar que un miembro de su linaje fuera matado durante la guerra de la frontera por un indígena. Es recompensado con el secreto de los indígenas y puesto que el conocimiento significa poder Fred Murdock se pone un poco poderoso. El hecho de que Fred no comparta el secreto con los profesores cuando vuelve a la ciudad permite que el lector vea le como héroe. En el caso de nuestro etnógrafo, algunos de los eventos que contribuyen al heroísmo son menos explícitos, pero Fred Murdock básicamente sigue el camino que sugiere Campbell.

¿Qué tipo de héroe es Fred Murdock? Cuando pensamos en los aspectos de la forma de que escribe Kenneth Burke en su ensayo, Lexicon Rhetoricae junto con las clasificaciones de la ficción de Northrop Frye, podemos contestar a esa pregunta. Los aspectos de forma ofrecidos por Burke se relacionan con las esperanzas del lector. Como la secuencia de eventos que se combinan para formar un héroe, Burke dice “Usually some aspects of form are predominant, others tenuous". Los aspectos que dominan la obra afectan la distancia entre el lector y el héroe. Esa distancia es la medida que emplea Nothrope Frye para determinar a qué modo de ficción pertenece el héroe.

Northrop Frye sugiere que hay varias clasificaciones de ficción y por consiguiente, de héroe. Estas clasificaciones se basan en los niveles de superioridad del personaje con relación a nosotros como lectores; es la sucesión de eventos lo que produce estos niveles. En el primer nivel (o el nivel más alto), según Frye, el héroe es un ser divino y el cuento sirve como un mito. En el segundo, el héroe es un ser humano, que “moves in a world in which the ordinary laws of nature are slightly suspended”. Este tipo de héroe se llama el héroe de “romance”. No hay mucha evidencia de las primeras dos clasificaciones en “El Etnógrafo”, pero hay rasgos de la tres que quedan: el héroe del “high mimetic mode”, el héroe del “low mimetic mode”, y el héroe del “ironic mode”, niveles que están más cerca al nivel del lector, respectivamente. Frye enfatiza que el héroe no solamente funciona en el esqueleto de mito; puede poseer características de cada una de las categorías de ficción al mismo tiempo. En efecto, cualquier protagonista puede ser un héroe. Si buscamos la sucesión de los eventos en “El Etnógrafo”, podemos ver más claramente cómo el desarrollo de los eventos permite clasificar al héroe bibliotecario.

Al comienzo, sabemos que Fred Murdock es estudiante y que busca dirección. No tiene ideas fuertes, no tiene expectaciones, ni motivos. Es persuadido fácilmente por la academia alrededor de él. Hace lo que los profesores sugieren sin cuestionarlos. No sabemos mucho del origen de este hombre, salvo que tiene ascendencia germánica y que uno de sus antepasados fue matado como resultado de la guerra en la frontera de los Estados Unidos. Fred Murdock no parece ser nadie especial; representa un norteamericano típico. Ciertamente no es superior al lector. Puede ser clasificado como un héroe del “low mimetic mode”. Esa clasificación significa que el lector puede identificarse más o menos, con Fred. No es superior a los otros humanos ni al ambiente, pero no es inferior a nosotros. Pero, esto no es el caso durante todo el cuento.

Su profesor recomienda que Murdock busque un secreto de los indígenas para entenderlo, volver a la universidad, compartirlo con los profesores y escribir sobre la experiencia. Lo que sigue es una serie de lo que Kenneth Burke llama “progresiones silogísticas”. El lector sabe que Murdock va a encontrar el secreto. El secreto es la atracción de que habla Joseph Campbell en The Hero with a Thousand Faces. Tal como el modelo que Joseph Campbell sugiere, Fred vive como los indígenas, se indentifica con ellos, gana un premio en forma del secreto y vuelve a la ciudad. Con ese aprendizaje nuevo, su clasificación heroica queda modificada porque ha hecho algo que el lector no ha hecho y sabe algo que no sabe el lector; es decir, el protagonista se ha transformado. Algo interesante ocurre aquí en el cuento. El lector asume que la “progresión silogística” va a seguir, que Murdock va a compartir el secreto. Pero no es el caso. Lo que se origina es la “progresión cualitativa”; Murdock no comparte la información, pero el lector entiende el motivo. Sabemos que los secretos deben ser guardados. Por eso, Murdock se pone más alto moralmente que el lector avaricioso y el modo cambia en al “high mimetic mode”.

La parte más complicada y rica de la obra es la última línea, “Fred se casó, se divorció y es ahora uno de los bibliotecarios de Yale.” ¿Por qué ese párrafo final tan corto, tan franco? ¿A qué modo pertenece un bibliotecario divorciado? Se puede ver a Fred Murdock como héroe del “ironic mode”. El bibliotecario parece un poco patético; ha perdido la posibildad de ser un etnógrafo, su casamiento se ha disuelto y todo el mundo asocia a los bibliotecarios con lo aburrido. Pero más que el “ironic mode” se puede ver a Fred Murdock como héroe del “high mimetic mode” al fin del cuento. Nada ha cambiado con respecto a la información que abriga el bibliotecario desde su vuelta inicial a la ciudad. Empezamos a ver un paralelismo entre la mente de Fred Murdock y la idea de la biblioteca. Entendemos que la información es sagrada, y no difiere mucho de la información en una biblioteca. Los esfuerzos y paciencia que alguien necesita para guardar un secreto de esa magnitud, que puede cambiar su vida completamente, son tan grandes que requerían más fuerza de la que tiene una persona normal y corriente. En efecto, la biblioteca es el lugar perfecto para Fred Murdock; cuando entramos en una biblioteca, sabemos que queremos encontrar algo, información sobre algo, pero no sabernos lo que vamos a encontrar.

Por fin, entendemos que Fred Murdock es y siempre ha sido el guarda del conocimiento humano y que la “forma repetitiva” de que habla Kenneth Burke estaba ocurriendo a lo largo del cuento: con la timidez del Fred más joven, en su decisión inicial de guardar el secreto y en el hecho de que no iba a contar el secreto a nadie. En efecto, Fred Murdock es un héroe del “high mimetic mode” que se hace pasar por un héroe del “low mimetic” y “ironic mimetic modes”; vemos que el bibliotecario es más duro que los profesores, cuyas profesiones dependen de contar los secretos.


Borges, Jorge Luis. “El Etnógrafo”, in Aproximaciones. McGraw-Hill College, 1999, pp. 57-58.
Burke, Kenneth. “Lexicon Rhetoricae” in Counter‑Statement. 3rd ed. Berkeley, University of California Press, 1968, pp. 123-131.
Campbell, Joseph. The Hero with a Thousand Faces. Cleveland and New York: World Publishing Company, Meridian Books, 1956.
Frye, Northrop. Anatomy of Criticism. Four Essays. Princeton: Princeton University Press, 1957.


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