| 1 | Una larga carretera
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| entre grises peñascales,
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| y alguna humilde pradera
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| donde pacen negros toros. Zarzas, malezas, jarales.
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| 5 | Está la tierra mojada
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| por las gotas del rocío,
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| y la alameda dorada,
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| hacia la curva del río.
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| Tras los montes de violeta
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| 10 | quebrado el primer albor;
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| a la espalda la escopeta,
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| entre sus galgos agudos, caminando un cazador.
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